Han sido dos días de evento que no queríamos dejar de compartir con vosotros. Hemos estado en RETINA 2016, el foro tecnológico iberoamericano, desde donde hemos sido participe de infinidad experiencias ligadas al nuevo entorno digital, los retos futuros que trae consigo y las oportunidades de mejora que le acompañan. Gracias a  El País, Iberdrola, Santander y Telefónica por la organización de este evento tan importante en estos tiempos.

 

Después de estos días ya no nos queda duda. Se ratifica lo que sabíamos y siempre decimos a todos nuestros clientes, amigos, conocidos y por conocer: no hay vuelta atrás, no hay sector que se escape de este proceso rupturista. Como ha pronunciado Jaime García, el director de contenidos del evento, en la presentación inaugural, “Nada será lo mismo tras la transformación digital. Nada lo es ya. Políticos, empresarios, emprendedores, educadores, pensadores, gurús… Todos están obligados a repensar la sociedad, los mercados que la alimentan y las instituciones que las rigen con un cambio de paradigma que marca el pulso del siglo XXI”.

 

Todo queda dicho. Es hora de pensar en digital. De actuar en digital. De crecer en digital.

 

En general todas las ponencias y sesiones han sido muy interesantes, pero en GreenByte nos quedamos con 5 grandes ideas:

1. El usuario en el centro del negocio. Ya os lo contábamos en uno de nuestros primeros post cuando decíamos que la era digital está cambiando los modelos de negocio. No podemos seguir pensando en modelos y procesos que no tengan como eje central las necesidades e inquietudes de nuestros públicos objetivos. Tenemos la obligación de conocerles, saber cuáles son sus prioridades y hacerles la experiencia de interactuar lo más grata y sencilla posible. 

2. La necesidad de los negocios digitales. Ya no hay nada que no esté en internet porque todos los usuarios están ‘siempre’ conectados. Matt Brittin, presidente de Google de EMEA, uno de los ponentes estrellas del evento, ratificó la idea y alegó que no solo cambia(rá) el comercio y la forma de hacer negocios sino también la forma de relacionarnos y la cultura que conocemos.

3. La disrupción de las Star-up. Han llegado para quedarse. Son pequeñas, innovadoras, creativas. Formadas -en su mayoría- por un pequeño grupo de personas inquietas que suelen hacerse preguntas constantemente y trabajan para resolverlas. Tienen la suerte de haber nacido (y de nacer) digitales, por lo que no necesitan cambiar su modelo de negocio, ya lo traen consigo. Ante ellas, las grandes empresas están en desventaja, porque su estructura no les permiten cambiar tan rápido como demanda el mercado y, en consecuencia, el proceso de adaptación es más lento. Ahora son ellas, las que antes lideraban la innovación, las que aprender de nosotros.

4. Colaborar, cocrear, compartir. Debemos tener claro que solos no llegamos a ningún sitio. En estos tiempos, en los que ha quedado claro que podemos hacer lo que nos propongamos, las alianzas son fundamental para poder obtener resultados potentes que, de verdad, generen valor. La economía colaborativa se potencia y ofrece muchas posibilidades.

5. Tecnología preventiva. Debemos ser conscientes de la responsabilidad que implica el desarrollo tecnológico. Y todos, tanto si la creamos como si la usamos, debemos hacerlo de forma responsable, aportando -sobretodo- soluciones que ayuden al desarrollo de la sociedad. Muchos ejemplos que se han contado en RETINA 2016 han demostrado que es posible, que la tecnología ayuda a cuidar la salud, a tener ciudades inteligentes, a contar con energía más limpia, a potenciar la educación,… Todo ello para lograr un mundo más sostenible.

 

La base de estas ideas es (y será) la creatividad. Estamos en el mejor momento para emprender, lo ha dejado claro Matt Brittin. Y siguiendo esta idea, el economista César Molinas ha apuntado que “todos los trabajos que no requieran creatividad van a desaparecer”.  Lo que no es ningún problema porque todos llevamos un creativo dentro, es cuestión de entrenar, de lanzar nuestras ideas al aire y trabajar para materializarlas. Las exposiciones vistas aquí dejan claro que es posible.
Ha sido una experiencia gratificante, porque además de charlar con colegas, de escuchar a grandes líderes e impulsores de la transformación digital y probar tecnología de punta (tenemos que confesar que nos encantan los juguetes tecnológicos), hemos ratificado la esencia de GreenByte: poner la tecnología al servicio de todos y ayudar a las empresas a que su proceso de transformación sea más sencillo, otorgándoles las aplicaciones que necesite para vivir en el futuro. Te apuntas?

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