Que la transformación digital juega un papel muy importante en cualquier empresa es una afirmación que hemos realizado muchas veces desde GreenByte. Muchos son los beneficios que su implementación trae al desarrollo de la empresa ya que permite simplificar procesos, mejorar el flujo de trabajo, optimizar acciones cotidianas y acercarnos más a nuestros clientes.

No obstante, es necesario tener en cuenta que con la mera implementación de tecnología no se produce el cambio hacia la ‘empresa digital’. No es un proceso mágico, ni instantáneo, sino que debe ir acompañado de la incorporación de nuevas estrategias, nuevos procesos y nuevas lógicas de trabajo para alcanzar la eficiencia, lograr nuevas oportunidades y, lo más importante, no salir del mercado, cada vez más exigente y competitivo.

Por supuesto, cada empresa, sea grande o pequeña, aborda este proceso de cambio de distintas formas pero, sea cual sea el camino que escogen, existen puntos en común a tener en cuenta para que la transformación digital sea un éxito.

  1. Contar con líderes involucrados

Para que cualquier proceso de cambio funcione, no solo de transformación digital, es vital contar con directivos alineados con el cambio y, fundamentalmente, conscientes de su importancia. Establecer la estrategia hacia el cambio digital de la mano de los equipos directivos y con el apoyo de todos los agentes relevantes dentro la empresa es el primer paso hacia el éxito. Respecto a la transformación digital, no queda duda que los líderes están involucrados o, al menos, preocupados. Según un estudio global elaborado por British Telecom (BT) y The Economist Intelligente Unit (EIU) para cuatro de cada 10 CEOs es la máxima prioridad. No obstante, otras investigaciones dejan sobre la mesa la necesidad de seguir trabajando en este sentido en España porque todavía los líderes no están invirtiendo lo suficiente en su implementación. Según un estudio realizado por Vodafone solo el 3% de las pymes y el 12% de las grandes compañías entrevistadas asegura tenerlo en cuenta. Cifra que aumenta un poco al indagar en las que ya están desarrollando algún plan concreto: 14% en el caso de las pymes y 49% en las grandes compañías. Una cifra que pudiéramos calificar todavía de modesta.

  1. Desarrollar una Cultura Digital

Es el elemento troncal de una empresa moderna e innovadora y para lograr su correcta implementación se aconseja primero realizar un diagnóstico sobre su estado que permita conocer, antes de comenzar a realizar cambios, las capacidades digitales del talento presentes en la empresa, la tecnología de la que se dispone para el cambio, las tecnologías digitales que se utilizan para apoyar la colaboración y la comunicación interna y externa, la identificación de los principales agentes del cambio y, por el contrario, de los de más resistencia, el uso de espacios digitales colaborativos y también las herramientas de las que disponemos para medir la lealtad de nuestros clientes. Con estos aspectos definidos se puede trabajar en una nueva cultura basada en lo ‘digital’ que desarrolle nuevas formas de atraer, gestionar, organizar, evaluar, recompensar y retener el talento necesario para impulsar el cambio digital de la empresa.

  1. Formar en competencias digitales

Las llamadas digital skills empiezan a tener cada vez más protagonismo. Se trata de nuevas funcionalidades que serán necesarias para ocupar tanto los actuales como los futuros puestos de trabajo y para gestionar las nuevas soluciones tecnológicas que se implanten en las empresas. Entre las competencias digitales básicas que deben tener todos los trabajadores, la mayoría de los expertos mencionan la comunicación digital, el trabajo en red, la orientación al cliente en contextos digitales, la coordinación y dirección de equipos en red y la ciberseguridad. En este sentido, es importante, para afrontar cualquier proceso de transformación digital, contar con trabajadores preparados digitalmente. Un asunto que aún no han resuelto la mayoría de compañías españolas ya que, según un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), solo el 23% de las empresas imparte formación digital a sus trabajadores.

  1. Gestionar equipos multi-generación

Otro aspecto importante a tener en cuenta será la gestión de equipos de trabajadores que, muy probablemente, estará formado por personas de diferentes generaciones. Se prevé que en un misma empresa convivan los llamados nativos digitales, los millennials, los Gen X, los boomers y los traditionals. Es decir, desde personas ya nacidas al amparo de las nuevas tecnologías y las redes sociales hasta otras totalmente analógicas, pasando por los estadios intermedios. Las empresas deben estar preparadas para coordinar estos equipos e integrarlos de forma tal que se aprovechen las fortalezas y potencialidades de cada generación a la vez que, entre ellos, se facilitan espacios de convivencia y crecimiento. Una iniciativa en este sentido la desarrolla AXA con el programa Digital Reverse Mentoring desde donde acerca los conocimientos digitales de las nuevas generaciones a los managers senior, a la vez que éstos transmiten sus habilidades en liderazgo y gestión del negocio a los más jóvenes.

  1. Aprovechar el potencial del Big Data

La gestión y análisis de grandes volúmenes de datos es una forma de convertir cifras en información útil para la empresa, ya sea para optimizar la forma de funcionar, conocer mejor a los clientes, crear valor añadido para sus soluciones y productos, acelerar la innovación, mejorar los índices de productividad y aumentar las ventas. Son múltiples los usos que, con su implantación, pueden ayudar al desarrollo y crecimiento de la empresa. En España, aunque tímidamente, se empieza a abordar esta rama de la transformación digital. No obstante, todavía es necesario invertir más en ella ya que, según el informe El Big Data en España: situación actual, el 44% de las empresas en el país no sabe aún cómo afrontar un proyecto de Big Data que maximice el potencial de su negocio.

  1. Prepararse para la conectividad global

La conectividad global es una de las claves de futuro de muchas empresas. Así lo expresó Mark Zuckerberg, creador de Facebook, en la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). Es un asunto que muchas empresas están explotando ya porque facilita los intercambios comerciales, el acceso a nuevos mercados y a potenciales clientes, nuevas formas de trabajar pero que igualmente seguirá aumentando con la llegada de Internet a lugares donde actualmente no existe conectividad.

  1. Ciberseguridad

Es una de las principales preocupaciones de todos los directivos. Hace poco, con el ataque de Wynnacry, uno de los más conocidos por su gran alcance aunque no el único, quedó en evidencia la necesidad de preparar las empresas ante las constantes amenazas. El uso, cada vez más habitual de sistemas de cloud computing, la extensa cantidad de dispositivos conectados hace que las empresas estén cada vez más expuestas y por ello, es necesario que tanto las pymes como las grandes tomen medidas de ciberseguridad y se preparen para proteger su información y la de sus clientes. En uno de nuestros artículos, El ciberataque que pone en evidencia la necesidad de una ‘ciberestrategia’, ya hicimos referencia a este tema que, más que disminuir, no dejará de crecer en los próximos años y, por tanto, nos parece fundamental para garantizar un funcionamiento óptimo.

  1. Integrar las nuevas profesiones

Los cambios de esta transformación digital están generando, y continuarán haciéndolo, la creación de nuevos empleos que se irán integrando en las empresas de forma paulatina y según las necesidades de cada una. Muy alineado con los puntos anteriores estas nuevas profesiones están vinculadas con el internet móvil y en el internet de las cosas. Entre los más demandados los expertos comentan que estarán los desarrolladores de sistemas y de aplicaciones móviles, analistas de sistemas, expertos en impresoras 3D, en robótica y en inteligencia artificial y especialistas en Big Data y en Ciberseguridad. Conocer estas profesiones e ir incorporándolas permitirá a la empresa mantenerse actualizada y poder competir en el mercado.

  1. Inteligencia Artificial y Robot as a Service (Raas)

Un verdadero reto para las empresas será la integración de la inteligencia artificial. La creación de máquinas inteligentes es ya una realidad. Si hasta ahora era una forma de automatizar sistemas de producción en segmentos industriales, en un futuro próximo se prevé que llegue también a trabajos no manuales o de oficina. Algo que las empresas no pueden dejar escapar. Y, un paso más allá de la inteligencia artificial, los sistemas Raas permiten integrar los robos y los dispositivos y los programas en la nube. De esta manera, se consigue que las máquinas desempeñen labores y trabajos propios de humanos. Un asunto polémico pero al que no se le debe perder la pista.

  1. Medir y evaluar el camino andando

Tan importante es conocer el punto de partida y planificar, de forma estratégica, la digitalización de la empresa como evaluar su implementación y medir los resultados obtenidos para poder ir reconduciendo y adaptando los proyectos, según lo que la empresa vaya logrando y demandando. Es esencial reconocer que implementar la transformación digital es ir en la dirección adecuada en estos momentos y, sobretodo, que es un proceso continuo que, en base a los resultados y a los avances que se desarrollen, evolucionará constantemente y hará a las empresas adaptarse continuamente y planificar su hoja de ruta según los nuevos entornos digitales.

Comparte!

Comparte este post con tus amigos!